Jump to:Page Content
Cuando se tiene diabetes, es importante trabajar en estrecha relación con su médico para controlar la enfermedad e impedir que se desarrollen complicaciones. Una buena comunicación, un plan claro de tratamiento y citas regulares con su médico pueden contribuir en gran medida a ayudarlo a cuidarse bien y a mantenerse saludable. Aquí se encuentra una guía paso a paso para hablar de manera eficaz con su médico sobre la diabetes:
Averigüe cómo y cuándo debe controlar el nivel de azúcar en la sangre (y cuáles son los rangos del nivel azúcar en la sangre antes de las comidas, una o dos horas después de las comidas y antes de irse a dormir que debe tener como objetivo). Pregunte cómo debe ajustar su comportamiento o los medicamentos según los resultados de su nivel de azúcar en la sangre.
Pídale a su médico que le explique por qué usted está tomando un medicamento en particular para la diabetes, cómo funciona, cada cuánto tiempo debe tomarlo y si se debe tomar con las comidas o no, así como también cuáles son los efectos secundarios o interacciones posibles con los que debe tener cuidado. ¿Existe algún medicamento de venta libre o con receta que deba evitar? Dada su enfermedad, ¿debería preocuparse por el contenido de azúcar, alcohol o cafeína de cualquier tipo de medicamento que pueda tomar ocasionalmente (como el jarabe para la tos)? ¿Existen posibles interacciones o efectos secundarios que debiera conocer con otros medicamentos (como medicamentos contra la hipertensión o para reducir el colesterol) que pueda estar tomando para otra afección crónica?
Averigüe cómo debe modificar su dieta, cada cuánto tiempo debe hacer ejercicio y qué medidas especiales debe tomar para su higiene personal (en especial para los pies y la boca, que son particularmente susceptibles de infectarse cuando se tiene diabetes). Además, ¿debe tratar de perder peso? ¿Debe aprender nuevas formas para enfrentar el estrés? Tener sobrepeso o estrés puede aumentar su nivel de azúcar en la sangre y su presión sanguínea, lo que hace que sea más difícil controlar la diabetes.
Pregúntele a su médico cada cuánto debe ir para visitas de rutina y qué pruebas debe hacerse en estas citas. Averigüe también cada cuánto tiempo debe ver a un especialista para que le haga exámenes específicos, tales como controles de los pies, dentales y de la vista. Un nivel elevado de azúcar en la sangre puede provocar que las bacterias crezcan y que usted quede vulnerable a infecciones en los pies, los dientes y las encías, provocar la circulación de estas y causar la inflamación del lente del ojo o cristalino, lo que trae como resultado problemas de vista. Además, pregunte qué otras afecciones (como hipertensión o enfermedad del hígado graso) pueden complicar el control de la diabetes.
Para asegurarse de que no está pasando por alto nada importante, es útil hacerle a su médico algunas preguntas amplias como: ¿Hay algo más que deba saber? ¿Con qué obstáculos me puedo encontrar en mi cuidado? ¿Qué tipos de síntomas o cambios tengo que informarle siempre?