Jump to:Page Content
No es fácil envejecer y tratar con una enfermedad crónica. La mayoría de las personas, y con razón, prefieren vivir en su hogar lo más independiente y autosuficientemente que se pueda por el mayor tiempo posible. El problema es que, a medida que envejecemos, nuestra capacidad para cuidarnos a nosotros mismos puede no ser tan confiable como antes. Quizás no podamos preparar comidas regulares o comer de forma nutritiva como deberíamos. Tal vez no hagamos ejercicio como nos recomendó nuestro médico. Podemos olvidarnos de tomar nuestros medicamentos para la diabetes, controlar el nivel de azúcar en la sangre o ponernos las inyecciones de insulina en los horarios programados. O quizás dejemos que la ropa sucia se amontone y descuidemos el pago a tiempo de las facturas.
Cuando llega ese momento, la atención de la salud en el hogar puede darle esa ayuda que tanto necesita. Los cuidadores profesionales pueden ayudarlo con prácticamente todos los aspectos de su vida, permitiéndole a usted o a su ser querido permanecer en un entorno seguro, cómodo y familiar al mismo tiempo que se satisfacen sus necesidades personales. Para ello, usted podría considerar obtener ayuda con lo siguiente: